PRODIGIOS A LA PUERTA DE CASA II

MEJILLÓN DE RÍO

Hoy, casi reliquia de nuestras aguas, accidentalmente aparece entre el fango de la limpieza de nuestras presas de riego alguna concha del vulgar mejillón de río. ¿Vulgar? Quizá no tanto. Hubo un tiempo en que este bivalvo era abundante en los fondos fango-arenosos de nuestros cauces de agua. Nunca fue objeto de consumo a pesar de tener una gran vianda pues su sabor a lodo la hacía poco apetecible. Se trata de una especie exigente que difícilmente sobrevive a nuestros tiempos de aguas contaminadas e improductivas.
Este molusco del género Anodonta tiene una particularidad que hace aún más comprometida su supervivencia. Su peculiar singularidad es que su forma juvenil, llamada larva gloquidio, es una forma parasitaria de branquias de los peces a los que se une con una especie de garfio. Una vez pasada su fase juvenil, en la que es transportada involuntariamente por el pez afectado, se deja ir al fondo para convertirse en uno de los escasos lamelibranquios fluviales. Una criatura alargada con sus valvas desconchadas en el umbo como seña de identidad.

Urbicum Flumen

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s